La diversidad de habilidades necesarias para el desarrollo dentro de las empresas, así como en los oficios independientes y en las profesiones más exigentes, enfrenta un ritmo de transformación sin precedentes. Ante la innovación tecnológica y los cambios constantes, es fundamental reconocer el inmenso valor que aporta la educación superior. El paso por las aulas universitarias otorga una lógica universal y una profundidad teórica invaluable para la comprensión integral de cualquier disciplina. La universidad forja el pensamiento crítico, consolida las habilidades blandas, y moldea a la persona desde una perspectiva integral que la técnica, por sí sola, no puede cubrir.
Sin embargo, en el escenario de una economía globalizada, el aprendizaje no puede ser una actividad finita. Los conocimientos se deben actualizar constantemente ante ciclos de innovación cada vez más cortos. Es aquí donde la certificación de competencias se presenta como una opción y una oportunidad para dar formalidad a lo que sabemos hacer. La integración de los grados académicos con las certificaciones oficiales constituye un binomio de alta competitividad. Mientras el título aporta la estructura integral, la certificación garantiza el desempeño real frente a estándares de excelencia y aplicación contextual.
La certificación es genuinamente una oportunidad para todos. Para quienes no han tenido la oportunidad de concluir una carrera profesional, validar las habilidades adquiridas empíricamente genera certeza a quien ofrece como quien contrata. Reconocer las habilidades técnicas también dignifica el oficio, el esfuerzo y la trayectoria de vida, y nos inserta en el ciclo de la productividad formal.
En México, el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (Conocer) es el órgano responsable de esta tarea. Coordina el Sistema Nacional de Competencias para que la fuerza laboral, el estudiantado, el personal docente y el ecosistema emprendedor puedan obtener un certificado oficial, sin importar cómo adquirieron sus conocimientos. La trayectoria del Conocer, con 29 años de madurez institucional, nos otorga una confianza fundamental. A la fecha, este sistema ha emitido 3,447,588 certificados y cuenta con un Registro Nacional que alberga 1,759 Estándares de Competencia vigentes, operando a través de una sólida red de 16,244 prestadores de servicios en todo el país. En Baja California, la Universidad Tecnológica de Tijuana (UTT) ha sido pieza clave en la difusión de estas certificaciones y un ente certificador por excelencia.
Además de aplaudir esta trayectoria, hoy es importante que las instituciones educativas, las empresas, los organismos de la sociedad civil y los expertos sumen su experiencia para actualizar la oferta de estándares. En Baja California, hemos dado un paso contundente con el anuncio de la creación del Comité de Gestión por Competencias para la Innovación y Desarrollo de Capital Humano. Estos comités operan como el brazo estratégico donde los líderes de los sectores productivo y laboral definen la agenda de talento, asegurando que el sistema responda a las demandas tecnológicas regionales.
Este nuevo comité será una organización multisectorial con un componente de inclusión invaluable, contando con la participación del Hospital de Salud Mental de Tijuana y Pasitos Centro Psicopedagógico https://pasitos.org/. Asimismo, destaca la articulación de organismos como Coparmex y Canacintra; empresas del sector energético como Silza y Sima Refrigeración; e instituciones de educación superior como la Escuela de Negocios de Baja California (ENBC) https://enbc.edu.mx/, Universidad de las Californias Internacional (UDCI) y Geeks Academy https://geeksacademy.mx/ en temas de innovación y tecnología educativa, entre muchas otras. Estos trabajos serán presididos por Víctor Soto Aguilar, Director General de INDECC https://indecc.edu.mx/, un incansable promotor de la certificación en nuestra región.
La gestión de la autoridad educativa debe observar este esfuerzo ciudadano y empresarial como un aliado estratégico. Hoy no solo se trata de difundir lo que ya existe, sino de diseñar los nuevos estándares que exigen sectores clave, como robótica, aeroespacial, marketing digital, pero también en servicios tanto de atención a clientes y usuarios a través de plataforma y por supuesto presencialmente. La educación es para toda la vida; y apostar por el talento certificado es construir el Bien Común, garantizando que el progreso llegue verdaderamente a todos.