El Vaticano anunció este martes que el papa Leo aceptó la renuncia del obispo católico caldeo Emanuel Hana Shaleta, detenido recientemente por autoridades del condado de San Diego acusado de presunto desfalco y lavado de dinero relacionados con fondos de su congregación.
El religioso fue arrestado el 5 de marzo en el Aeropuerto Internacional de San Diego cuando intentaba salir de Estados Unidos. Shaleta enfrenta 16 cargos por desfalco y lavado de dinero y compareció el lunes ante un tribunal, donde se declaró no culpable de las acusaciones, según reportes de medios locales.
De acuerdo con el fiscal adjunto del condado de San Diego, Joel Madero, los presuntos delitos habrían ocurrido durante 2024 y fueron reportados por un empleado de la iglesia que detectó la falta de recursos en las cuentas de la congregación. El caso fue turnado posteriormente a investigadores del sheriff del condado.
Durante la audiencia judicial, la defensa del obispo señaló que el viaje que realizaba al momento de su detención tenía como destino Alemania y formaba parte de un traslado previamente planeado.
Shaleta encabezó desde 2017 la eparquía católica caldea de San Pedro Apóstol de San Diego, jurisdicción que atiende a comunidades de esa tradición en el oeste de Estados Unidos. La Iglesia caldea reconoce la autoridad del papa, aunque utiliza un rito litúrgico oriental distinto al de la Iglesia católica romana.
Según estadísticas del Vaticano, en el área de San Diego residen alrededor de 71 mil fieles caldeos.
La investigación que derivó en el arresto comenzó en agosto de 2025, cuando representantes de la iglesia St. Peter Chaldean Church, ubicada en El Cajon, entregaron documentos a las autoridades que señalaban posibles irregularidades financieras. La indagatoria fue desarrollada por la unidad de fraude del sheriff del condado de San Diego.
Reportes del medio especializado en catolicismo The Pillar indicaron que los recursos presuntamente desviados podrían superar los 250 mil dólares, vinculados con ingresos de propiedades de la iglesia. El mismo medio señaló que el obispo habría intentado cubrir la falta de dinero mediante transferencias provenientes de un fondo destinado a obras de caridad.
Hong Kong
Además de las acusaciones financieras, investigaciones también documentaron conductas personales del religioso. Un reporte citado por The Pillar señaló que Shaleta fue observado en diversas ocasiones visitando el Hong Kong Gentlemen’s Club de Tijuana, establecimiento cercano a la frontera entre México y Estados Unidos.
El informe, elaborado por un investigador privado, señaló que el obispo fue visto cruzando la frontera y utilizando servicios de transporte que trasladaban clientes hacia ese club nocturno.