Un empleado del Hong Kong Gentlemen’s Club habló en exclusiva para CALAFIA NOTICIAS y aseguró que el obispo católico caldeo Emanuel Shaleta acudía con regularidad al hotel y bar del establecimiento en Tijuana, principalmente por las mañanas.
El testimonio surge después de que el medio estadounidense The Pillar publicó una investigación sobre el religioso por presunto desvío de recursos parroquiales y reportes de visitas al centro nocturno.
El trabajador, quien solicitó el anonimato, afirmó que Shaleta asistía semanalmente. “Iba a desayunar como una vez a la semana porque los que tienen tarjeta VIP les regalan el desayuno”.
Explicó que su rutina iniciaba temprano:
“El señor llegaba en las mañanas, desayunaba y ya se metía al bar. Pero no tomaba ni nada. Lo tenían catalogado así como muy piojoso, pues. Casi no gastaba, casi no dejaba propinas ni nada”.
El empleado señaló que el religioso utilizaba beneficios asociados a la tarjeta VIP que cuesta 70 dólares por 4 meses. “Te da beneficios como descuentos en el hotel, una bebida gratis. Descuento en botellas, pero no todos los días. Y en el hotel te dan hasta el 70 por ciento de descuento lo que es lunes y martes. Y pues la ida de la limosina, recogerte en la línea y eso”.
La referencia al servicio de transporte coincide con la investigación, que señala que un investigador privado observó al obispo utilizar un servicio exclusivo de traslado para clientes del establecimiento. El reporte indicó que el seguimiento permitió documentar los cruces fronterizos y su llegada al club mediante ese sistema de transporte.
El investigador privado es el exagente especial retirado del FBI, Wade Dudley, quien declaró a The Pillar que el vehículo del obispo fue observado “en un estacionamiento exclusivo para clientes del Hong Kong, y lo hemos visto caminar hacia la frontera y cruzarla, y lo hemos visto ser recogido por un servicio de transporte de terceros que lleva exclusivamente a clientes a ese establecimiento”.
El lugar conocido como La Comida China es un referente para muchos de Tijuana. Foto: Abdiel OrtegaCliente tranquilo
Sobre su comportamiento dentro del bar, indicó: “La bebida que le regalaban por la tarjeta nada más. Era lo que consumía. Se la llevaba platicando con las chicas. Claro, si no ven beneficio las muchachas lo mandan a la fregada. Pero dicen que sí de repente se iba con una, pero muy a lo largo”.
El testimonio añadió que “era cliente de un compañero mío, pero dice que era muy tranquilo. Medio enfadoso con las chicas. Casi no tomaba. Y a veces, muy a lo largo, se iba con una chica”.
El trabajador también comentó que el personal no identificó al visitante como religioso hasta que se difundió la investigación. “No, nadie sabía hasta que empezaron a ver las noticias. Los compañeros empezaron a platicar y no lo reconocíamos. Hasta que un mesero dijo, sí yo lo atendía cuando venía en las mañanas, casi siempre. Iba en las mañanas, en la noche no”.
Respecto a la frecuencia, puntualizó: “No iba tan seguido. Como una vez por semana, más o menos. Eso sí, casi no gastaba. Era muy agarrado el amigo”. En comparación con otros clientes, dijo la fuente, su asiduidad no era sobresaliente, pues algunas personas asisten hasta diariamente.
Niega mal uso
En una actualización posterior, The Pillar informó que Shaleta habló ante su congregación el 22 de febrero y negó un uso indebido de recursos. Según esa publicación, el obispo dijo que un integrante del comité financiero reportó al Vaticano presunta falta de dinero destinado para los pobres.
Shaleta sostuvo que él entregó ese dinero a personas necesitadas
En ese mismo mensaje, de acuerdo con The Pillar, Shaleta afirmó que se tomaron documentos y papeles de archivos de la Iglesia “sin su consentimiento” y se enviaron a Roma. También señaló que esa situación lo llevó a enviar una carta de renuncia al Vaticano, bajo el argumento de falta de confianza.
La actualización indicó que Shaleta no abordó de forma directa el reporte del investigador privado sobre sus visitas a Tijuana, ni respondió de manera específica a las acusaciones de pagos en efectivo y “reembolsos” desde la cuenta de asistencia. The Pillar señaló que el caso continuó sin una definición pública del Vaticano sobre su estatus.