El obispo católico caldeo Emanuel Shaleta presentó su renuncia en medio de una investigación ordenada por el Vaticano por presunto desfalco y conducta indebida, de acuerdo con documentos revisados por el medio estadounidense especializado en noticias de la iglesia católica The Pillar, mientras un expediente incluye reportes sobre viajes frecuentes a Tijuana para acudir al Hong Kong Gentlemen’s Club.
La dimisión no fue aceptada por la Santa Sede, mientras continúan indagatorias tanto canónicas como civiles en Estados Unidos.
Según la publicación, miembros del consejo financiero de la Catedral Caldea de San Pedro, en El Cajon, detectaron en noviembre de 2024 movimientos bancarios inusuales relacionados con el arrendamiento de un salón parroquial con renta mensual de 33 mil 990 dólares.
Registros citados por The Pillar indican que durante al menos ocho meses los pagos fueron cubiertos con cheques emitidos desde una cuenta parroquial destinada a asistencia a personas necesitadas, mientras el efectivo habría sido entregado directamente al obispo.
Documentos revisados por el medio señalan que al menos 427 mil 345 dólares fueron manejados en efectivo con cheques de “reembolso” firmados por Shaleta desde la cuenta de caridad. Fuentes citadas en la investigación estimaron que el monto total bajo sospecha podría alcanzar hasta un millón de dólares.
El caso fue reportado en 2025 al nuncio apostólico en Estados Unidos y al Departamento del Sheriff del Condado de San Diego, que mantiene abierta una investigación con apoyo de contadores forenses.
De manera paralela, el Dicasterio para las Iglesias Orientales ordenó en julio de 2025 una investigación delegada al arzobispo de Los Ángeles, José Gomez. El expediente incluye, según The Pillar, señalamientos de conducta sexual inapropiada y reportes sobre viajes frecuentes a Tijuana.
El Hong Kong
La publicación señaló que un investigador privado documentó cruces fronterizos nocturnos de Shaleta desde San Diego hacia Tijuana para acudir al Hong Kong Gentlemen’s Club.
De acuerdo con el reporte citado, el obispo realizó más de una docena de cruces en un solo mes y después redujo la frecuencia a un par de veces por semana tras ser cuestionado.
El informe indicó que el investigador observó que Shaleta estacionaba su vehículo en un lote descrito como reservado para clientes que se dirigían a ese centro nocturno y que abordaba un transporte exclusivo para visitantes del lugar. The Pillar señaló que el investigador, exagente del FBI, afirmó que su trabajo se basó en hechos y observaciones directas.
Shaleta no respondió a las solicitudes de comentario del medio. El patriarca caldeo, cardenal Louis Sako, expresó objeciones a la solicitud de renuncia y buscó respaldo para el obispo en Roma, según fuentes citadas en la publicación.
La eparquía de San Diego abarca 19 estados del oeste de Estados Unidos y atiende a más de 70 mil fieles. El Vaticano no ha informado una resolución definitiva sobre la situación del obispo.