Con grupos de máximo cuatro alumnos por salón y avances individuales para cada estudiante, la Escuela de Música y Artes de Playas apuesta por un modelo de enseñanza musical personalizado, dirigido a niñas, niños, adolescentes y adultos que buscan aprender un instrumento con atención cercana.
Fanny Becerra Lew, directora de la escuela, explicó que este proyecto surgió por la necesidad de contar en Playas de Tijuana con una opción de formación musical distinta, con clases de calidad, maestros preparados y un seguimiento particular para cada alumno.
“La idea de la escuela surgió por la necesidad que tenía la comunidad de tener una escuela con un nivel de calidad diferente al centro de cultura que hay en playas que es la casa de la cultura, que busca que el nivel de calidad de las clases se distingan de otras instituciones”, señaló.
Fanny Becerra Lew.Actualmente, la escuela ofrece clases de piano, bajo, batería, violín, guitarra eléctrica y acústica, ukulele y violonchelo. Además, cuenta con un área de iniciación musical para niñas y niños de 4 a 6 años, diseñada para acercarlos a la música antes de que sepan leer y escribir.
“Tenemos alumnos desde los 4 años hasta 90 años, la mayoría de los alumnos son entre niños y adolescentes, pero también tenemos adultos. El alumno más grande tiene 90 años”, indicó Becerra Lew.
Uno de los principales distintivos de la escuela es el formato de clases reducidas, mencionó, cada salón recibe a un máximo de cuatro alumnos, lo que permite que cada estudiante tenga un plan propio y avance de acuerdo con su ritmo, sin depender de un grupo completo o de fechas fijas de ingreso.
“La clase es personalizada, la clase que se da dentro de la escuela, tenemos un máximo de 4 personas por salón, el objetivo es de que cada alumno reciba una situación especial, un proyecto independiente de todos los demás alumnos”, expresó.
Becerra Lew agregó que cada maestro lleva un seguimiento individual del avance de sus alumnos, por lo que el ingreso a la mayoría de las clases puede realizarse en cualquier momento del año, salvo el curso de iniciación musical, que tiene una duración de cuatro meses.
“No hay una fecha de ingreso y de terminación, porque como las clases son personalizadas, cada uno de los alumnos trabaja de manera independiente, entonces no necesitamos que se abra un grupo o nivel”, explicó.
La directora destacó que todos los profesores cuentan con formación musical formal y experiencia docente. Además, la mayoría se mantiene activa en la escena musical, con presentaciones y proyectos profesionales durante los fines de semana.
“Todos los maestros que se encuentran en esta escuela tienen una formación musical formal y además han desarrollado el tema de la docencia, es decir, hemos trabajado con cada profesor para que no solo sea un buen músico, sino un buen maestro de su instrumento”, mencionó.
El piano se mantiene como una de las clases más solicitadas, señaló, La escuela cuenta con tres salones dedicados a este instrumento, divididos por edades y niveles, desde alumnos pequeños hasta estudiantes más avanzados.
“Piano, de hecho en piano tenemos tres salones, el de los más chiquitos, aproximadamente 5 o 6 años, el salón de los niños que tienen entre 8 y 10 años y el último salón que son de los alumnos de 11 años y más”, detalló.
Para Becerra Lew, el aprendizaje musical también representa una herramienta para fortalecer habilidades cognitivas, memoria, concentración y coordinación, especialmente porque la práctica de distintos instrumentos requiere el uso de ambas manos y el desarrollo de nuevas conexiones neuronales.
“La persona que estudia música lo desarrollamos no solo en el tema musical, sino en temas cognitivos, para tener mayor concentración, mayor memoria, lo que sería la gimnasia cerebral, manejar los dos hemisferios”, señaló.
La directora también compartió que han observado avances en alumnos con distintas necesidades de desarrollo, principalmente en habilidades motrices, lenguaje y concentración, después de varios meses de práctica musical.
“En el caso de los alumnos que tienen algún espectro el cambio es increíble de como se va dando, ósea no lo puedes creer que esa persona sea la misma que haya entrado hace 6, 7 meses”, dijo.
A lo largo de 10 años en la comunidad de Playas de Tijuana, la escuela ha recibido alumnos que posteriormente continuaron su formación musical en instituciones de nivel superior, tanto en Estados Unidos como en la Ciudad de México.
“Tenemos alumnos que aquí iniciaron y se fueron al college a EU, están en universidades como la de Washington y también lo que son escuelas superiores de música en la Ciudad de México”, compartió.
La Escuela de Música y Artes de Playas mantiene abiertas sus inscripciones para personas mayores de 4 años interesadas en aprender un instrumento. El costo mensual es de mil 350 pesos por ocho clases al mes.
“No hay edad para empezar a aprender a tocar un instrumento, se puede a cualquier edad”, expresó Fanny Becerra Lew.