El conflicto binacional por aguas negras volvió a encenderse luego de que una línea sanitaria de 42 pulgadas colapsó en Tijuana y elevó los escurrimientos contaminados hacia el río Tijuana, una problemática que desde hace años mantiene reclamos de comunidades y autoridades del sur de California.
El gobierno de Baja California aseguró que la falla ya fue reparada y que la operación del sistema quedó normalizada este miércoles, aunque durante la conferencia semanal de la gobernadora Marina del Pilar Avila no se precisó el volumen total de aguas residuales derramadas ni los posibles impactos ambientales.
El secretario para el Manejo, Saneamiento y Protección del Agua, Víctor Amador Barragán, confirmó que el incidente ocurrió en una línea de 42 pulgadas y que personal de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana trabajó desde el viernes por la noche para atender la emergencia.
De acuerdo con información de la Comisión Internacional de Límites y Aguas de Estados Unidos, la falla corresponde al colapso de la línea conocida como Parallel Gravity Line, infraestructura que conduce aguas residuales de Tijuana hacia el sistema de tratamiento cercano a la frontera.
De acuerdo con el monitoreo de la Comisión Internacional de Límites y Aguas de Estados Unidos, los flujos en el río Tijuana pasaron de 45 millones de litros por día el viernes a 128 millones de litros por día el domingo, después del colapso de la línea sanitaria.
El incidente corresponde a la línea conocida como Parallel Gravity Line, infraestructura que conduce aguas residuales de Tijuana hacia el sistema de tratamiento cercano a la frontera, de acuerdo con reportes de autoridades estadounidenses.
El monitoreo de la Comisión Internacional de Límites y Aguas de Estados UnidosDurante la conferencia, la gobernadora Marina del Pilar Avila reconoció que “sí tuvimos ahí una situación” y agradeció al personal de la Cespt que participó en la reparación.
“Estuvieron trabajando los chicos de la Cespt, todo nuestro agradecimiento porque 24/7, hasta que se repuso y se reparó ahí el tema”, dijo la mandataria estatal.
Amador Barragán aseguró que los trabajos concluyeron este miércoles a las 5:00 de la mañana, cuando se realizaron los últimos ajustes, se cerró la zanja y comenzó el bombeo con equipo en la PB1.
“El día de hoy está normalizado el proceso”, sostuvo.
El funcionario dijo que la reparación estaba programada para terminar hasta el viernes, pero el personal operativo concluyó antes de lo previsto.
Amador Barragán añadió que ya estaban en operación los equipos en Matadero, Laureles 1 y Laureles 2, además de un tren de bombeo y equipo en PB1.