Durante su pasada Sesión Ordinaria para la presentación de resultados del estudio sobre inseguridad, el presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California, Roberto Quijano, sostuvo que la incidencia delictiva debe evaluarse con base en las llamadas al 911.
En su exposición, Quijano señaló que las denuncias formales no reflejan la totalidad de los hechos que ocurren en la ciudad y afirmó: “Para nosotros, la verdadera incidencia delictiva es en 911, no son las denuncias”. Explicó que una persona puede presenciar un delito y no acudir a presentar denuncia, pero sí generar un reporte de emergencia.
“Probablemente sí va haber una llamada por teléfono a 911 diciendo se están robando un carro enfrente de mi casa y es un robo de automóvil, eso no va a convertirse en una denuncia probablemente”, indicó.
Con base en los registros que revisa el Consejo, sostuvo que la incidencia no muestra una disminución amplia. “Por eso yo digo con toda seguridad no ha bajado la incidencia, porque las llamadas al 911 se siguen dando”, expresó. Añadió que, de existir una reducción, sería limitada: “Si ha bajado de manera marginal según nuestros números entre un 8 o un 12 por ciento no 40 o 50 por ciento”.
El presidente del CCSP durante su exposición en el Museo Ambar. Foto: Abdiel OrtegaMetodologías
La postura fue cuestionada por el politólogo José Carlos de Arcos, quien diferenció entre reporte y delito acreditado. “El 911 o las llamadas son reportes, no son delitos acreditables. Una llamada al 911 no necesariamente quiere decir que hay un delito”, señaló. Explicó que puede tratarse de hechos distintos a los reportados, eventos que no configuran un ilícito o múltiples llamadas sobre un mismo incidente.
Arcos, analista en temas electorales, de seguridad y justicia, advirtió que “confundir llamadas con delitos genera sobreestimaciones” y que la estadística nacional se construye con base en carpetas de investigación iniciadas. “La cifra oficial debe de cumplir los estándares nacionales”, dijo, al referirse a la metodología del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Añadió que el 911 puede servir para medir “cierta percepción, cierta percepción de inseguridad”, pero no necesariamente el delito consumado.
La Zona Centro encabezó el registro de colonias con más delitos en Tijuana durante diciembre de 2025. Foto: Abdiel OrtegaJosé de Arcos también mencionó herramientas como la Envipe del Inegi para estimar la cifra negra, y cuestionó sustituir instrumentos con metodología estructurada por el conteo de llamadas.
Complementos
Por su parte, la vocería de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del Estado señaló que ambas vías cumplen funciones distintas. “Hay que entender la diferencia entre reporte y denuncia”, indicó. Explicó que los reportes al 911 permiten la reacción inmediata ante un riesgo, mientras que la denuncia formal es la que posibilita la judicialización. “Son dos temas que no están en contra y que se necesitan uno y el otro”, afirmó.
La dependencia reconoció que algunos reportes pueden clasificarse de una forma y posteriormente confirmarse de otra, e incluso existir llamadas falsas, pero reiteró que el 911 es “una herramienta fundamental para la atención de emergencias ciudadanas”, al tiempo que subrayó la necesidad de la denuncia formal cuando se trata de un delito.
El intercambio de posturas deja en evidencia diferencias sobre qué indicador debe utilizarse para medir la incidencia delictiva: llamadas de emergencia, carpetas de investigación o encuestas especializadas, cada una con alcances y limitaciones metodológicas.
Para esta nota, la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Secretaría de Seguridad municipal fueron consultadas, sin embargo, ninguna de las dos atendió la solicitud hecha a sus departamentos de Comunicación.