Montada en el cofre de un auto clásico, de blanco con plumas, botas y junto a sus bailarines, así fue la presentación de Alejandra Guzmán en el Audiorama El Trompo la noche del sábado 1 de agosto, con motivo del arranque de su gira “Los que nos quedamos tour 2026”.
Excéntrica y escandalosa, la rockera mexicana no se guardó sus éxitos para el final, y al ritmo de “Mírala, míralo”, desató su desfachatez sobre el escenario cerca de las 22:20 horas.
“No saben cuánto tiempo esperé para estar aquí, moviendo mi cuerpecito, lleno de titanio, pero ya lo probé y si funciona, qué gusto verlos aquí en Tijuana, aquí sí hay, nos gusta hasta la mañana”, fueron las primeras palabras de Guzmán.
Sigue siendo la reyna.“Más buena”, “No se vale llorar” y “Día de suerte” siguieron el repertorio de la artista, quien en un momento del concierto hizo una pausa para cantarle feliz cumpleaños por adelantado a la creadora de contenido y habitante de “La casa de los famosos”, Karina Torres.
“Le mandamos mucha suerte, que sea feliz como nosotros ahorita, yo sí estoy feliz porque estoy viva, tengo salud, tengo un público maravilloso y tengo treinta y ocho años cantando y quiero treinta y ocho más”, dijo.
Alejandra derrochó energía.En un segundo vestuario con lentejuelas en negro y rojo, “La Guzmán” subió a una motocicleta como parte de una de sus coreografías para la interpretación de “Mala hierba”, tras una pausa, la cantante apareció en el segundo piso de la estructura que formaba su escenario, y sobre un sillón dedicó sus temas más románticos como “Ángeles caídos”.
Pasada de la medianoche, “La reina del rock” llegó a la recta final de su espectáculo, en lo que fue el primer concierto de su tour por México.
Un verdadero show el de La Guzmán.