El alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño, afirmó que la salida del exdirector de Inspección y Verificación Antonio Oliva Heredia, mejor conocido como El Tomate, ya estaba programada como parte de un esquema de reestructuración interna y no por amenazas del crimen organizado.
Si bien la renuncia del ex funcionario fue el pasado 17 de abril, hasta hoy el alcalde Burgueño respondió sobre la situación. En dos ocasiones en días previos a la renuncia fueron dejadas cartulinas con amenazas contra el Ayuntamiento y contra Oliva Heredia, exigiendo que fuera removido.
“A nosotros nadie nos pone términos ni nos dice que hacer, mucho menos el crimen organizado”, fue la respuesta del Presidente Municipal sobre si dichas amenazas ocasionaron el cambio en la dirección responsable de verificar el cumplimiento de los reglamentos municipales.
Burgueño añadió: “El cambio ya era un esquema que veníamos preparando para que entrara la compañera Araceli Marquez” y lamentó que se hayan dado esos mensajes.
Sobre otras acusaciones contra Antonio Oliva Heredia, el Alcalde dijo que de acuerdo con declaraciones que escuchó de la sindica procuradora Teresita Balderas, hasta el momento no hay ninguna denuncia formal.