La Comisión Estatal del Sistema Penitenciario de Baja California confirmó que se trató de una “riña entre personas privadas de la libertad” el suceso registrado la tarde de este jueves 9 de abril en el Centro Penitenciario de Tijuana, sin reportar personas lesionadas.
En la riña participaron tres reos de la yarda del edificio 6 de la sección varonil, lo que motivó la intervención de Fuerza Estatal de Seguridad y Custodia Penitenciaria para contener la situación, informó la Comisión en un comunicado.
Precisa el informe que en la yarda donde se presentó este hecho se encontraban alrededor de 80 privados de la libertad, quienes por igual se sometieron al procedimiento contra disturbios, lo que generó un mayor bullicio entre la población que se encontraba dentro de sus estancias y alertando por consiguiente a las y los ciudadanos de comercios aledaños al centro.
Ante ello, agrega, se activaron los protocolos de seguridad institucionales, contando con el apoyo de elementos de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC), la Policía Municipal de Tijuana y la Guardia Nacional, quienes se desplegaron de manera preventiva en el perímetro del centro, sin que fuera necesaria su intervención directa al interior.
El incidente tuvo una duración aproximada de 40 minutos, logrando ser controlado por el personal penitenciario mediante acciones operativas, atendiendo en todo momento los protocolos de seguridad y protección, señala el comunicado.
Una vez restablecido el orden, los mandos del centro, encabezados por el director de la Penitenciaría, Uriel Guerrero, iniciaron un proceso de diálogo con las personas privadas de la libertad, con el objetivo de mediar la situación y garantizar la estabilidad al interior del recinto.
Posteriormente, la población involucrada fue replegada a sus respectivas áreas, donde se llevaron a cabo los protocolos correspondientes de control, supervisión y seguridad.
La Comisión Estatal del Sistema Penitenciario de Baja California concluye el comunicado diciendo que “refrenda su compromiso de resguardar en todo momento la integridad física y emocional de la población interna, así como del personal operativo, privilegiando el respeto irrestricto a los derechos humanos de todas las personas privadas de la libertad y actuando con firmeza ante cualquier situación que altere el orden institucional”.