Con el objetivo de brindar herramientas de apoyo, orientación y acompañamiento a adolescentes en situación de riesgo, agentes del Escuadrón Violeta de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal (SSPCM) dieron inicio a una nueva generación del programa “Jóvenes cambiando sus vidas”.
El programa recibió a más de 30 jóvenes acompañados de sus madres, padres y tutores para comenzar este proceso integral de intervención.
En un comunicado, la dependencia indicó que este programa ha demostrado resultados positivos a lo largo de distintas generaciones, impactando favorablemente a adolescentes que han presentado conductas antisociales o de riesgo.
“Jóvenes cambiando sus vidas” se desarrolla mediante acciones de sensibilización, orientación y aprendizaje impulsadas en coordinación con diversas dependencias gubernamentales, especialistas y asociaciones civiles.
A través de este esfuerzo interinstitucional, las y los participantes reciben información valiosa y acompañamiento enfocado en generar conciencia sobre las consecuencias de involucrarse en situaciones que puedan vulnerar su seguridad, bienestar o entorno social, promoviendo una mejor toma de decisiones y el fortalecimiento de valores.
Durante el arranque de esta nueva intervención, agentes del Escuadrón Violeta sostuvieron un acercamiento con madres y padres de familia para explicar los alcances, objetivos y dinámica del programa, reiterando que cada actividad se desarrolla con estricto apego a los derechos humanos, priorizando el respeto, la empatía y el bienestar integral de las y los adolescentes.
Asimismo, se dialogó con madres y padres de familia sobre la importancia de su participación activa dentro del proceso, firmando una carta compromiso mediante la cual se comprometen a garantizar la asistencia de las y los jóvenes a las sesiones que se desarrollarán cada sábado, entendiendo que el acompañamiento familiar es clave para el éxito de esta intervención.
Como parte del programa, también se brindará seguimiento psicológico a las y los participantes, además de llevarse a cabo reuniones periódicas con madres y padres de familia, quienes deberán acudir como parte del compromiso adquirido, fortaleciendo no solo el acompañamiento hacia sus hijos, sino también el vínculo familiar y la comunicación dentro del hogar.
Durante el programa, las y los adolescentes participarán en talleres, conferencias y actividades diseñadas específicamente para desarrollar habilidades para la vida, fomentar el manejo adecuado de emociones, la resolución de conflictos, la toma de decisiones responsables y la construcción de un proyecto de vida positivo, además de sensibilizarlos sobre los riesgos a los que pudieran estar expuestos al involucrarse en conductas nocivas o situaciones que vulneren su integridad.