Hay colusión de autoridades de ambos lados de la frontera que permiten el paso de armas de Estados Unidos a México, afirmó el escritor y periodista Fernando Coca Meneses.
Durante la presentación de su libro Balas con remitente. El tráfico de armas de Estados Unidos a México de editorial Porrúa, expresó que hacen falta leyes menos permisivas en ambos países.
Señaló que en el tráfico de armas los policías “están inmiscuidos, yo creo que algunos agentes de diferentes instancias gubernamentales de los dos países, porque si no hay colusión, corrupción, difícilmente esto sucedería”.
La intención de escribir este libro, comentó, nace de que la violencia no se genera de manera espontánea, sino que el país la ha vivido desde la década de los 80, cuando el caso del asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena, involucró droga, armas y dinero.
Asimismo, recordó que en aquella época el gobierno de los Estados Unidos proporcionaba armas y dinero a la contra de Nicaragua y lo mismo hacía para combatir a sus enemigos en el caso Irán-Contra.
“Las armas no entran caminando solas, no vuelan, hay lugares por donde pasan y hay autoridades de allá y de acá que voltean hacia otro lado cuando esas armas están en juego”, señaló Coca Meneses.
Las leyes de Estados Unidos locales y las federales son muy permisivas con la venta y la compra de armas, externó el autor, pero el problema radica en que se entregan al crimen organizado en México.
“Es la ley del crimen organizado de los dos lados, son vasos comunicantes que tienen para bajar del Norte al Sur las armas y del Sur al Norte toda la droga, todo el fentanilo”, explicó.