Representantes empresariales de Ensenada coincidieron en la necesidad de ordenar el crecimiento del Valle de Guadalupe y adaptar su oferta turística para recuperar visitantes, ante un entorno que ha cambiado en materia de movilidad, infraestructura, percepción de valor, seguridad y operación del destino.
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Ensenada (CCEE), Julio Salinas López, y el presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Ensenada (AMHME), Andrés Martínez Bremer, señalaron que el Valle conserva fortalezas ligadas al vino, la gastronomía, el paisaje, la hospitalidad y su identidad histórica, pero enfrenta una etapa que exige replantear su modelo turístico y territorial.
Salinas López señaló que el Valle de Guadalupe atraviesa un momento de redefinición sobre su rumbo turístico, económico y territorial, en el que debe existir equilibrio entre la conservación de su identidad y la evolución natural de un destino que continúa en crecimiento.
Julio Salinas López.Indicó que la región mantiene elementos ligados a su origen agrícola, ganadero y vitivinícola, considerados parte de su identidad histórica y uno de los principales atractivos para visitantes nacionales e internacionales.
Sin embargo, el dirigente empresarial sostuvo que el destino también debe reconocer las nuevas dinámicas relacionadas con innovación, experiencias turísticas y competitividad frente a otras regiones vitivinícolas del país.
Por su parte, Martínez Bremer señaló que el Valle de Guadalupe enfrenta un momento de inflexión, donde el reto ya no se limita a atraer visitantes, sino a adaptar la experiencia turística a un perfil de consumidor distinto.
“Sería un error negar la preocupación que existe dentro del sector. Pero también sería un error simplificar un fenómeno tan complejo desde una sola causa”, expresó Andrés Martínez Bremer, presidente de la AMHME.
De acuerdo con el empresario hotelero, distintos segmentos vinculados con hospedaje, gastronomía, experiencias y consumo turístico reflejan señales de desaceleración, principalmente fuera de fines de semana y temporadas altas, situación que mantiene preocupación dentro del sector.
El presidente de la AMHME señaló que los datos de inteligencia turística y análisis semántico de comportamiento digital muestran que el Valle mantiene una alta conexión emocional con el visitante y relevancia dentro de la conversación turística nacional e internacional.
Andrés Martínez Bremer.De acuerdo con el Reporte Anual 2025 del Destino Ensenada y sus Valles, el Valle de Guadalupe registró durante 2025 un sentimiento positivo de 90.21%, además de un crecimiento de 26.89% en volumen de reseñas digitales, dentro de un universo de más de 115 mil opiniones analizadas a nivel destino.
Martínez Bremer explicó que en semanas recientes aumentaron las conversaciones digitales relacionadas con movilidad, saturación, tiempos de espera, percepción de valor y operación turística, factores que influyen en la evaluación de la experiencia del destino.
Añadió que alrededor de 6.1% de las reseñas analizadas a nivel destino hacen referencia a costos, percepción de sobreprecio o diferencias entre expectativa y experiencia.
“Los destinos turísticos no funcionan desde una sola variable. Hoy el reto parece estar en cómo evolucionar la experiencia y sostener competitividad, equilibrio y valor a largo plazo”, señaló Andrés Martínez Bremer, presidente de la AMHME.
En el mismo sentido, Salinas López sostuvo que el fenómeno que afecta al Valle es multifactorial y no puede atribuirse a una sola causa, ya que entre los elementos que han impactado al destino se encuentran el tipo de cambio, temas de seguridad, movilidad e infraestructura.
El presidente del CCEE indicó que la disminución de algunos eventos en la zona generó una reducción en la afluencia de visitantes, por lo que consideró necesario analizar el tipo de actividades permitidas en el Valle de Guadalupe bajo un esquema de equilibrio.
Agregó que los eventos de gran formato también representan una oportunidad para fortalecer la economía local y generar vinculación entre sectores relacionados con turismo, gastronomía, hospedaje, servicios y actividades enológicas.
Salinas López expuso que el reto consiste en mantener la esencia enológica y la identidad del Valle de Guadalupe, sin limitar actividades que contribuyan a la atracción de visitantes y a la derrama económica regional.
Señaló que otros destinos vitivinícolas del país mantienen conciertos, bodas, experiencias privadas y eventos turísticos de distintas características, mientras que el Valle de Guadalupe ha perdido participación en ese segmento.
En materia de desarrollo territorial, el presidente del CCEE manifestó que es urgente que la rectoría del desarrollo urbano del Valle de Guadalupe regrese al municipio, para que las decisiones sobre usos, destinos y reservas de suelo se tomen desde el ámbito local.