Los centros de atención a las adicciones deberán funcionar bajo principios de respeto y fomento a la dignidad de las personas, tras la iniciativa de reforma aprobada por el Congreso del Estado.
En sesión ordinaria, el Congreso local aprobó por unanimidad la iniciativa de reforma a los artículos 24 y 25 de la Ley de Prevención, Tratamiento y Control de las Adicciones, presentada por el diputado Ramón Vázquez Valadez.
Esta reforma garantizará que los centros de atención, conocidos como centros de rehabilitación o “anexos” operen también con principios de derechos, valores familiares y creencias personales.
El resolutivo de la reforma establece que los establecimientos deberán promover la inclusión, la igualdad de género, el respeto a la diversidad cultural, étnica, religiosa y de orientación sexual, así como la no discriminación por motivos de discapacidad, origen, identidad, condición social o cualquier otra circunstancia.
Con ello, las personas usuarias de sustancias psicoactivas tendrán un entorno seguro y libre de exclusión. Asimismo, se dispone que los centros cuenten con instalaciones y equipo apropiados, garantizando condiciones de accesibilidad universal y sin discriminación.
Además, deberán contar con programas de trabajo apegados a la ley, personal capacitado en inclusión, igualdad de género y derechos humanos, así como servicios que aseguren una alimentación adecuada bajo estrictas condiciones de higiene.
En su exposición de motivos, Ramón Vázquez indicó que Baja California enfrenta una crisis de salud pública relacionada con las adicciones, en donde el consumo de fentanilo entre personas atendidas en centros de rehabilitación se ha triplicado en los últimos dos años, y que en Tijuana se estima la existencia de 21 mil personas con problemas de adicción, de las cuales el 70% serían reincidentes.
Al respecto resaltó que se busca atender la problemática desde un enfoque integral, considerando causas y consecuencias, pero sobre todo colocando en el centro el respeto a los derechos humanos, la inclusión social y la equidad.