La visita de Claudia Sheinbaum a Tijuana fue, sin duda, el tema de conversación en el círculo político local. La atención estaba puesta en el trato que la Presidenta tendría con la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda, sobre todo ante la cargada que esta ha enfrentado en redes sociales y algunos medios en los últimos días.
Ambas ingresaron juntas a la conferencia mañanera, en la que el Gobierno Federal presentó resultados y proyectos dirigidos a Baja California. Al hacer referencia a la gobernadora, Sheinbaum señaló que la respaldaba y que concluirá bien su gestión, con lo que acalló algunas voces críticas. Además, cuestionó el uso de la politiquería en lugar de una política enfocada en la atención a la ciudadanía.
Durante la misma conferencia, la Presidenta destacó que el proyecto de la desaladora se concretó gracias a la insistencia de Marina del Pilar en plantear la necesidad de agua para Baja California. Más tarde, en el evento del viaducto elevado, fue todavía más directa al afirmar que respalda a la gobernadora y que no está sola.
Un detalle que no pasó desapercibido ocurrió cuando se abordó el tema de Carlos Torres. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, volteó hacia la gobernadora para preguntar a quién se referían, a lo que ella respondió, con evidente incomodidad, que se trataba de su exesposo. El episodio resultó revelador, pues mostró que el titular de Seguridad no tenía presente el tema, contrario a lo que algunos suponían en sus especulaciones previas a la visita, incluidos algunos reporteros.

En la inauguración de un tramo del viaducto elevado acudieron funcionarios y políticos invitados, además de los habituales asistentes de la Secretaría de Bienestar. Poco antes del inicio de la ceremonia se observó que algunos personajes llegaron tarde y ya no pudieron acceder a la zona de invitados especiales, entre ellos la secretaria de Educación, Irma Martínez, así como los diputados locales Jaime Cantón y Fidel Mogollón, quienes optaron por sentarse en el área del público en general.
Quien llamó especialmente la atención fue la diputada federal Evangelina Moreno, “Eva” para los compas, ya que arribó cuando la presentación y un par de discursos habían concluido. Tal vez el retraso se debió a que, como es sabido, vive —o vivía— en San Diego, e incluso su número telefónico conserva la lada 619.
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Al parecer, el salvador de los presuntos impuntuales fue Kurt Honold Morales. Cuando se retiraba del lugar, el diputado Cantón se le acercó para explicarle la situación y, tras insistir con el personal de acceso, se permitió finalmente el ingreso de los políticos.
Durante el evento, uno de los más solicitados fue el alcalde Ismael Burgueño, a quien no solo le pidieron fotografías, sino que también aprovecharon para plantearle diversas peticiones de servicios para sus colonias. En contraste, mientras el senador Armando Ayala Robles llegó de buen ánimo, saludó a la prensa y ofreció declaraciones, la senadora Julieta Ramírez evitó a los medios, luego de que la semana pasada fue noticia por el desmentido relacionado con su visa.
Para cerrar, resultó notable el espacio y el acceso que la presidenta Claudia Sheinbaum concedió a la prensa local durante la conferencia mañanera.

Socavon
Dicen que hay tres reyes magos que se aliaron y ya hasta viajaron a Gobernación para pedir suplir a Marina del Pilar: Uno tiene cuernos, uno está desempleado y el otro reinó por dos efimeros años. Oro parece, plata no es. Quien no lo adivine, tonto es