Un total de 300 elementos del Ejército Mexicano arribaron vía terrestre a Baja California, como parte de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública y la política de Cero Impunidad del gobierno federal.
La llegada del personal militar tiene como objetivo fortalecer el Estado de derecho y apoyar a las autoridades federales, estatales y municipales en acciones para preservar la seguridad y el orden público en la entidad.
Los efectivos realizarán tareas de disuasión, prevención, patrullajes y establecimiento de puestos de seguridad militar, con el propósito de contribuir a la tranquilidad de la población.

Las acciones se llevarán a cabo con apego a los derechos humanos y en coordinación con las corporaciones de seguridad de los tres órdenes de gobierno, con el fin de apoyar en la disminución de los índices delictivos y homicidios dolosos.
El Ejército Mexicano y la Guardia Nacional señalaron que estas labores forman parte de la estrategia del gobierno federal contra la delincuencia organizada, así como del compromiso de salvaguardar el bienestar de la ciudadanía y garantizar la paz y seguridad de la población.