Uno de los personajes más extraordinarios de la supervivencia política local es Arnulfo Guerrero León, conocido como Fufo. El actual secretario de Gobierno del Ayuntamiento de Tijuana logró pasar del PAN a ser activo de Morena, un paso difícil para un político tan asociado con el partido azul.
Sin embargo, el paso más difícil de Fufo Guerrero ha sido lograr todo y tanto fingiendo ser abogado. Así es, el Calafiero se puso a investigar y resulta que todos estos años el funcionario vivió una mentira, pues nunca tuvo la licenciatura en Derecho por la Universidad Autónoma de Baja California, como lo afirmó en su currículo hasta que lo modificó en 2024.
El CV de Arnulfo Guerrero cuando fue regidor en la administración de Arturo González. Aquí un viejo CV aún en azul


Arnulfo Guerrero León, según la documentación encontrada, durante toda su carrera política afirmó ser abogado, incluso al ingresar al actual Ayuntamiento como secretario de Gobierno así lo afirmó en su CV.
Es decir, presuntamente incurrió en el delito de usurpación de profesión. Según el Calafiero, fue después de una solicitud a través de transparencia cuando el secretario se supo descubierto.
La respuesta a la solicitud de transparencia confirmó la dudaDe la manga, el Fufo apresuró una licenciatura por el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset. Se trata de una escuela que oferta carreras fast track en línea y que ya ha sido denunciada como fraudulenta por la Fundación Ortega y Gasset, que posee los derechos del nombre del filósofo español.
Ahora el funcionario no es licenciado en Derecho, sino en Gestión y Administración Pública. ¡Vaya, vaya!
El nivel es tal que Arnulfo Guerrero, según un antiguo CV, fue socio presidente de un despacho jurídico de 2004 a 2009.
Entre el gremio de los abogados, el Fufo Guerrero se presentó como un colega, y entre los políticos y funcionarios, como un versado en la ley. Por lo menos ahora ya no usurpa la profesión y queda el puro oso.
El CV corregido.Ahora que está en discusión la exigencia de especialidades para que los abogados ejerzan en lo familiar, imagínese que el dos veces regidor, secretario, funcionario y otros tantos cargos, como el de enlace legislativo entre el gobierno de Marina del Pilar Avila y el Congreso local durante sus primeros años, pasó todo este tiempo sin siquiera tener la licenciatura.
Por cierto, ¿qué pensarán de esto los abogados de verdad?
El LicenciadoEmboscada
Resulta que la reunión entre la senadora Julieta Ramírez y varios legisladores federales y locales fue una emboscada. Al menos eso fue lo que nos comentaron como reacción al comentario de la columna anterior, en donde enlistamos a los reunidos.
Aquí la referencia:
Más allá del mensaje político de reunirse con una aspirante a la candidatura de Morena por la gubernatura, el encuentro, nos confiaron, tuvo truco, pues el boletín emitido por la senadora manejó en su encabezado que ella lidera en Baja California la iniciativa de reforma electoral, el famoso Plan B.
Según la convocatoria que Ramírez hizo llegar a los invitados, la reunión era para analizar en conjunto los impactos del Plan B en los estados. La emboscada vino después.
Según nos platicaron, la operación de difusión en medios de comunicación estuvo a cargo de la diputada Michelle Tejeda y el exdirector de Comunicación del Congreso, Hugo Ruvalcaba.
Al ver el ángulo que el equipo de Julieta Ramírez le dio a la reunión en su boletín, surgieron los reclamos y tuvieron que pedir a quienes la publicaron que modificaran la información.
Además, atizó el fuego la molestia de algunos asistentes que no fueron mencionados en el boletín y luego en su segunda edición. Entre ellos, Fernando Castro Trenti y Jaime Cantón, a quienes usted imaginará por qué no los nombraron en ninguna de las versiones.
Por cierto, el descaro con que la diputada Tejeda está operando para la senadora Julieta Ramírez ya está generando molestias entre grupos al interior de Morena.
La famosa reuniónSocavón
La guerra entre los grupo políticos de Morena recrudeció esta semana. El curso de la guerra de “tribus” al estilo PRD, que Morena lleva en su ADN, se perfila a ser entre los aliados de Burgueño contra los de Julieta. Así hasta el 2027, costa contra costa.