Desarrolladores inmobiliarios en Tijuana ajustan su oferta hacia el mercado local, ante una menor demanda de compradores de Estados Unidos y una presión creciente por vivienda cercana a las zonas de empleo.
Isaac Abadi, director general de Grupo Abadi, señaló que el proyecto Flex, previsto en la colonia Cacho, responde al comprador tijuanense, en especial al segmento ejecutivo que busca reducir tiempos de traslado y acceder a una vivienda propia.
“Actualmente el público americano no estaba queriendo venir tanto y se frenó mucho. La necesidad y la demanda actual está en el público tijuanense”, afirmó el desarrollador.
El giro se da bajo un escenario de encarecimiento. La Sociedad Hipotecaria Federal reportó que, durante el primer semestre de 2025, el Índice SHF de Precios de la Vivienda creció 10.9% en la Zona Metropolitana de Tijuana, por encima del promedio nacional.
El sistema lock off
El proyecto contempla 93 unidades de dos y tres recámaras, con precios desde cuatro millones de pesos y un esquema tipo lock off, que permite independizar una recámara para renta. De acuerdo con Abadi, ese ingreso puede ayudar al comprador a cubrir parte de la mensualidad hipotecaria.
Este modelo también abre una opción dirigida a jóvenes solteros. Según lo expuesto por los desarrolladores, una persona puede habitar una parte del departamento y rentar las habitaciones adicionales, con lo que el inmueble puede funcionar como una inversión desde el inicio, al generar ingresos mientras se cubre el crédito.
El planteamiento también se vincula con la capacidad de pago del segmento objetivo. De acuerdo con análisis de distribución de ingresos del Inegi y estimaciones de organismos como el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, los hogares de clase media media-alta en México registran ingresos mensuales que pueden oscilar entre 40 mil y 80 mil pesos, rango en el que se ubica el perfil al que apunta este tipo de desarrollos.
Alan Rahmane, director de CRAFT Arquitectos, explicó que el “el mercado inmobiliario en Tijuana se enfocó mucho en cómo vender a Estados Unidos y nosotros lo quisimos cambiar”, con una oferta repetida de departamentos de una recámara, señaló.
Rahmane indicó que el concepto busca adaptarse a distintas etapas de vida. El esquema permite que, en una primera etapa, los espacios no utilizados se conviertan en una fuente de ingreso, y posteriormente puedan integrarse conforme crece el hogar.
FLEX inició su preventaUbicación
La ubicación en la Cacho forma parte del argumento comercial. Data México reporta que el tiempo promedio de traslado al trabajo en Tijuana es de 34.7 minutos, mientras que 10.1% de la población tarda más de una hora.
La presión también es demográfica. El Censo de Población y Vivienda 2020 del Inegi registró más de 1.8 millones de habitantes en Tijuana, con una alta proporción en edades productivas. Además, estimaciones de la Comisión Nacional de Vivienda señalan la persistencia de rezago habitacional en la entidad.
El nuevo desarrollo plantea una apuesta distinta: vender menos al comprador binacional y más al residente local que trabaja, renta y busca permanecer cerca de las zonas centrales de Tijuana.