La Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) reforzó los trabajos de mantenimiento, limpieza y desazolve en los 54 cárcamos que opera en la región, con el objetivo de prevenir obstrucciones en el sistema sanitario, proteger la infraestructura y reducir riesgos de descargas hacia la costa.
De acuerdo con la directora general del organismo, Mónica Vega Aguirre, mensualmente se retiran cerca de 915 toneladas de residuos sólidos de estas instalaciones, donde se concentra el agua residual para posteriormente ser bombeada hacia otros puntos del sistema o a plantas de tratamiento.
“La limpieza de cárcamos es una tarea silenciosa, pero fundamental para que el agua residual pueda seguir su camino sin regresar a las calles. Cuando estas instalaciones funcionan bien, el servicio también mejora para las familias”, señaló Vega Aguirre.
Como parte del programa permanente, personal técnico realizó labores en el cárcamo de la Planta Rosarito Norte, donde se retiraron alrededor de 40 toneladas de residuos.
Las maniobras se llevan a cabo principalmente durante la noche, cuando disminuye el flujo de aguas residuales, lo que facilita la extracción de sólidos acumulados que podrían afectar el funcionamiento de los equipos de bombeo.
Mauricio Sánchez, coordinador de saneamiento de CESPT, explicó que si los desechos no son retirados a tiempo, las bombas pueden taparse y comprometer la operación del sistema. Entre los residuos encontrados hay estopa, madera, telas e incluso colchones.
El funcionario indicó que estos trabajos son realizados por personal certificado y bajo protocolos especializados, debido a que los cárcamos pueden alcanzar hasta 15 metros de profundidad y cada intervención puede extenderse hasta siete horas.
CESPT destacó que estas acciones permiten mantener en operación el sistema sanitario, evitar acumulaciones y cuidar el entorno en zonas cercanas a la costa, con beneficios directos para las familias.