El ingreso mensual necesario para que una persona cubra alimentación y gastos básicos en zonas urbanas de México alcanzó los 4 mil 954 pesos durante abril de 2026, de acuerdo con la actualización de Líneas de Pobreza publicada este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El organismo reportó que el costo de la canasta alimentaria y no alimentaria en áreas urbanas aumentó 5.7 por ciento anual, mientras que la canasta exclusivamente alimentaria registró un incremento de 8.3 por ciento, casi el doble de la inflación general del país, que se ubicó en 4.4 por ciento.
Las cifras sirven como referencia para ciudades como Tijuana, donde el costo de vida se encuentra entre los más altos del país y donde el gasto en alimentos y transporte representa una presión constante para los hogares.
Según el Inegi, una persona requirió al menos 2 mil 598.99 pesos mensuales únicamente para adquirir la canasta alimentaria en zonas urbanas y no caer en pobreza extrema por ingresos. En zonas rurales, el monto fue de mil 966.06 pesos.
El reporte identificó al jitomate como el producto con mayor incidencia en el aumento de la canasta alimentaria. Su precio subió 121.1 por ciento anual. También influyeron las alzas en chile, papa y alimentos consumidos fuera del hogar.
En el ámbito urbano, el Inegi señaló que los alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar tuvieron una incidencia de 25.1 por ciento en el incremento anual de la canasta alimentaria, mientras que la papa registró una incidencia de 9 por ciento.
El documento también mostró que otros rubros relacionados con el costo de vida tuvieron impacto en las líneas de pobreza urbanas. Entre ellos destacaron educación, cultura y recreación, así como transporte público.
La actualización de Líneas de Pobreza funciona como un parámetro oficial para medir si los ingresos de la población son suficientes para adquirir bienes y servicios esenciales. El Inegi retomó esta función en 2025, después de que durante más de tres décadas fuera realizada por el Coneval.