En el sector empresarial, al igual que en el político, siguen sacando chispas. El pleito entre la Canaco y su presidente, Olivaldo Paz, con el CCE, que preside Roberto Lyle, y sus organismos, fue el tema del fin de semana y de la mañana de este lunes, al menos en el círculo rojo.
Más allá de los detalles técnicos de la disputa por el recurso del Sistema de Información Empresarial Mexicano (SIEM), una base de datos pública que concentra información básica de empresas y negocios en el país, hay que apuntar que en 2025 recaudó alrededor de 10 millones de pesos, según dijo Olivaldo Paz.
Olivaldo dice que así le mandaron la cuenta desde la dirección del CCE. No sorprende, son sus moditosSi hacemos caso a lo que dijo Paz en su conferencia para defender su posición, el resumen del asunto es meramente el dinero. Sin embargo, entre los propios empresarios hay una lucha interna por la influencia entre los organismos, así como por los negocios y las preferencias que esto implica.
Para nadie ha sido secreto que Carlos Jaramillo, actual coordinador del Consejo Consultivo Empresarial del Ayuntamiento de Tijuana y expresidente del CCE, es cercanísimo al actual secretario de Economía del municipio, Pedro Montejo Peterson, y que, según supimos, no les está yendo nada mal.
A su vez, Roberto Lyle sustituyó a Carlos Jaramillo durante un proceso, digamos, abrupto en marzo del año pasado. Si usted recuerda, quien sonaba para llegar a la presidencia del CCE era Gina Villalobos, pues se decía que Jaramillo se la había prometido y que la impulsaría para ser la primera mujer en liderar a los empresarios. Al final no fue así y él mismo impulsó a Lyle y la hizo a un lado.
Solo amigosDespués, Gina Villalobos fue nombrada coordinadora de inversión en Baja California, una nueva figura creada por el Gobierno Federal. Se comenta ahora que el propio Carlos Jaramillo estuvo entre sus promotores junto con Carlos Candelaria, representante de Marcelo Ebrard, para decantarse por ella.
Sin embargo, también supimos que dicho cargo, pensado para buscar la atracción de inversiones, estaba originalmente propuesto para Adriana Eguía Alaniz, presidenta de Desarrollo Económico e Industrial de Tijuana (Deitac).
Por cierto, el pasado viernes, en el evento presidido por el alcalde Ismael Burgueño y el diputado federal Alfonso Ramírez Cuellar, estuvieron sentados muy sonrientes y cercanos Carlos Jaramillo y Gina Villalobos.
Por el otro lado, tampoco es secreto que en la Canaco el diputado federal Fernando Castro Trenti, alias El Diablo, tiene mano. El colmilludo político está en la búsqueda de la candidatura a la gubernatura por Morena.
En su conferencia, la Canaco afirmó que desde ahí se ha estado financiando a otros organismos con hasta 160 mil pesos al mes. Así que imagínese lo jugoso y sustancial que se podría hacer con ese dinero si uno quisiera promover, digamos, algún nombre.
El Calafiero notó algo interesante en la conferencia de esta mañana del CCE. Fue más que obvio el protagonismo de Carlos Jaramillo sobre Roberto Lyle, quien de plano estuvo bajo su sombra.
Pero no solo eso. Lyle rehuyó a la pregunta de Calafia Noticias sobre sí ya había tenido comunicación con la Secretaría de Economía o con su titular Kurt Honold. Y aunque se la repetimos, volvió a esquivarla. ¿Por qué será?
Elección sindical: El ruido y el miedo
A unos días de que el Sindicato de Burócratas defina a su próximo secretario estatal, entre Patricia Ruiz Magdaleno y José Gutiérrez Peredia, el ambiente no solo se ha tensado, está siendo deliberadamente agitado. La convocatoria para la elección del 30 de abril, prácticamente idéntica a la de 2023, establece con claridad que los centros de votación serán los salones sociales en cada municipio, sin contemplar urnas en las zonas del Valle de Mexicali.
Aun así, voces encabezadas por la propia Patricia Ruiz, quien firmó dicha convocatoria, han comenzado a denunciar una supuesta vulneración al derecho al voto, en un planteamiento que contrasta con lo previamente acordado.
Estamos otra vez con la activación de viejas prácticas que recurren a la presión y a la confusión para influir en el proceso. Figuras como el actual secretario estatal, Guillermo Aldrete Casarín, han sido señaladas por alentar un clima de desestabilización.
A esto se suman advertencias desde el liderazgo de jubilados en Mexicali sobre la posibilidad de frenar la jornada electoral, lo que incrementa la incertidumbre en un proceso que debería transcurrir con certeza y legalidad. Las alianzas internas, familiares, políticas y de grupo, terminan por pintarnos un escenario de disputa por el control del sindicato.
Patricia Ruiz.En este contexto, también pesan nombres y estructuras que operan tras bambalinas: los hermanos Pablo y Manuel Ramos, el primero presidente de los jubilados y el segundo también jubilado, señalados como operadores cercanos. Este último es mano derecha de Patricia Ruiz, y ambos, aun sin ser miembros activos, pretenden seguir influyendo en los hilos del gremio.
A ello se suma la ex diputada Victoria Bentley, quien funge como asesora en estrategias legales y de confrontación para Ruiz Magdaleno. Lo preocupante no es que exista competencia, eso es sano, sino que, una vez más, el proceso se vea empañado por estrategias que buscan enrarecer el ambiente.
Cada tres años se repite el mismo patrón: el sindicalismo tradicional se resiste a perder influencia, incluso a costa de la estabilidad de una organización que agrupa a más de 22 mil trabajadores en Baja California. La pregunta de fondo es si esta elección marcará una diferencia o si, como tantas otras veces, el ruido terminará imponiéndose sobre la voluntad real de la base trabajadora.
José Gutiérrez PerediaVan tras Agatón
Mucho ruido en los corrillos políticos generó la reunión en Tijuana el viernes, encabezada por el diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar, que algunos pensaban sería el destape de Ismael Burgueño.
Al final, lo disfrazaron de llamado a la unidad, pero según le contaron al Calafiero, este grupo que se está formando en torno al alcalde de Tijuana no solo lo tiene a él como un posible aspirante, sino que, en caso de que la suerte sea para una mujer, están colocando a la alcaldesa Claudia Agatón Muñiz como su comodín.
Y esto, al parecer, también lo han visto sus adversarios, que empezaron a sacar acusaciones de hace muchos años que, dicen, ya estaban resueltas y enterradas. Al menos, así lo aseguraron.
El sábado Agatón Muñiz fue cuestionada sobre una denuncia en su contra, a lo que ella dijo que no tiene efectos legales, pues fue un asunto atendido y resuelto en el año 2002.
Agatón Muñiz consideró llamativo que el tema resurja después de más de dos décadas, y no descartó que su difusión responda a motivaciones de carácter político, particularmente en el contexto previo al proceso electoral.
“El tema formalmente ya está cerrado, ya no es tema realmente. Lo que sí nos ha llamado mucho la atención es que, de las últimas veces que escuchamos ese tema, fue por tintes políticos, ojalá que no sea así”, expresó.
Agatón y Ramírez Cuellar. Socavón
El Calafiero se puso más chismoso y se puso a preguntar. Le contaron que la percepción de que Marcelo Ebrard es el padrino político del alcalde Ismael Burgueño es falsa, pues ambos se distanciaron fuertemente incluso antes de que fuera bendecido con la alcaldía. Pero ¿y qué onda con Carlos Candelaria? Negocios, le respondieron.