Desde este 1 de abril entró en vigor el estímulo fiscal al Impuesto sobre Remuneraciones al Trabajo Personal, conocido como impuesto sobre nómina, dirigido a micro y pequeñas empresas. El esquema estará vigente hasta el 30 de septiembre de 2027 y contempla exenciones parciales de 50, 35 y 29 por ciento, según el tamaño del patrón y el monto de su base gravable mensual.
El beneficio aplicará con una exención de 50 por ciento para empresas con hasta cinco trabajadores y base mensual de hasta 66 mil 131 pesos; de 35 por ciento para empresas con hasta 10 trabajadores y base mensual de hasta 132 mil 261 pesos; y de 29 por ciento para empresas con hasta 50 trabajadores y base mensual de hasta 661 mil 305 pesos.
Para acceder al estímulo, los contribuyentes deben estar inscritos y al corriente en el padrón estatal, no contar con créditos fiscales exigibles, no tener medios de defensa activos contra autoridades fiscales y cumplir con la presentación y pago del impuesto correspondiente.
La medida entra en operación en un año en que el gobierno estatal proyectó recaudar 12 mil 198 millones 225 mil 208 pesos por concepto de impuestos sobre nóminas y asimilables, rubro en el que se ubica el Impuesto sobre Remuneraciones al Trabajo Personal dentro de la Ley de Ingresos 2026.
El contexto fiscal también cambió frente al ejercicio anterior. En la Ley de Ingresos de 2025, el artículo 3 establecía que 1.5 por ciento de los ingresos de ese impuesto se destinaría a un fideicomiso empresarial con fines de financiamiento, asistencia técnica y fortalecimiento de empresas instaladas en Baja California. Para 2026, la redacción vigente señala que los ingresos estatales generados por ese impuesto se destinarán al gasto público conforme al Presupuesto de Egresos del Estado.