Un niño de seis años se encontraba en el domicilio donde un agente de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana y su esposa fueron asesinados la noche del viernes 26 de junio en la colonia Zaragoza, en Mexicali.
La fiscal general de Baja California, María Elena Andrade, informó que el menor quedó expuesto durante el ataque armado, ocurrido cuando el oficial estaba desarmado y realizaba actividades familiares dentro de su vivienda.
“Fue ultimado con armas de alto calibre uno de los primeros agentes denominado como víctima 1, así como su señora esposa y puesto en riesgo a su menor, su pequeño de 6 años de edad”, declaró la fiscal.
El agente y su esposa perdieron la vida en el lugar, anotó, el infante no resultó lesionado.
Laureano Carrillo comentó el ataque, la madre cubrió al pequeño con su cuerpo y con ello salvó su vida.
La Fiscal y el Secretario de Seguridad dieron una conferencia de prensa este día en Mexicali para hablar de los detalles y avances de los casos.
María Elena Andrade, fiscal general de Baja California.Un segundo agente estatal fue asesinado el sábado 27 de junio en una taquería del ejido Benito Juárez, también en Mexicali.
El oficial se encontraba fuera de servicio y había acudido al establecimiento para comprar alimentos.
En ese ataque, una mujer que no tenía relación familiar con la víctima resultó herida por disparos, por lo que la Fiscalía la identificó como una víctima colateral.
El secretario de Seguridad Ciudadana de Baja California, Laureano Carrillo, vinculó como principal línea de investigación ambos asesinatos con los operativos realizados contra la organización delictiva conocida como “Los Rusos” en el Valle de Mexicali.
Laureano Carrillo, secretario de Seguridad en el estado.Carrillo explicó que durante 2025 y 2026 la Fuerza Estatal encabezó investigaciones que derivaron en detenciones, decomisos de cocaína, aseguramientos de aeronaves y recuperación de vehículos robados relacionados con integrantes de ese grupo.
El 24 de junio, después de un operativo en los límites de Baja California y Sonora, agentes del área de investigación recibieron amenazas a través de un radio localizado en una camioneta y mediante mensajes enviados desde números desconocidos.
Tres días después ocurrió el segundo asesinato.
“Los responsables, pues sabemos quiénes son, sabemos de dónde viene la amenaza y ya esta mañana en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional se han definido los objetivos por localizar”, afirmó Carrillo.
La fiscal señaló que la línea de investigación se encuentra fortalecida por testimonios, inspecciones, cateos, evidencias tecnológicas y el análisis de los vehículos utilizados en los ataques.
En el primer homicidio fueron utilizados tres calibres: 7.62 por 39 milímetros, 5.56 por 45 milímetros y otro que todavía no había sido identificado. En el segundo ataque se encontró evidencia de un arma calibre 5.56 por 45 milímetros.